La Palabra
¡¡Qué maravillosa facultad poseemos los seres humanos en el lenguaje!! y cuán a menudo la subvaloramos!
será que el consumismo no nos permite ver las riquezas inherentes a nuestra condición?
Cuántos de nosotros en algún momento de nuestras vidas, en que hemos querido expresar nuestro cariño a un ser querido, nos hemos esmerado en buscar y descubrir qué obsequio darle?
Se busca el regalo perfecto, que diga por sí solo cuánto amamos a esa persona, que le deje ver lo importante y valiosa que es para nosotros, y caemos en la rueda del consumo.....una y otra vez.
¿Nos hemos detenido a reflexionar que el lenguaje puede expresar esos sentimientos? y lo hermoso es que podemos hacer tangible ese cariño, por ejemplo, en una carta, un poema, un verso....el que quedará para siempre en la memoria de la persona amada, no se marchitará como una flor , ni se desgastará como un objeto.
La palabra es mágica, puede elevar un alma abatida, descubrir un nuevo amigo, cruzar fronteras, sacar del corazón un dolor que ni el mejor de los sicólogos puede hacer. La palabra escrita o hablada nos transporta a lugares inimaginables, despierta sensaciones, sentimientos y es capaz de desconectarnos totalmente del entorno.
No dudemos en usar el lenguaje, las palabras no necesitan profesionalismo, salen del alma, y llevarán al otro todo el cargamento de cariño, amistad, ternura que quieres dar, el destinatario de este obsequio, no olvidará jamás, si lo que dijiste fue sincero y limpio.
Pasarán los años, las cosas materiales habrán cumplido su ciclo y ya no existirán, pero lo que dijiste con el corazón perdurará para siempre... y ¿quién sabe si acompañará al otro más allá de la vida?

